Es la exclusiva situación natural de Estocolmo lo que más ha contribuido a que la capital sueca sea mundialmente conocida como una de las ciudades más bellas del mundo. Erigida sobre 14 islas, alrededor de uno de los cascos medievales mejor conservados de Europa, la ciudad de Estocolmo ofrece diversas caras, siempre cambiantes, encantadoras y sensacionales. Al oeste, el lago Mälar se ramifi ca en un espeso e idílico verdor. Al este se extiende el magnífi co archipiélago de Estocolmo, un paisaje marítimo encantador con más de 24.000 islas, islotes y cayos. La ciudad da la bienvenida al visitante con su exclusiva mezcla de viejo y nuevo, tradicional y moderno, urbano y virgen, salvaje y sofi sticado – todo en las proximidades, todo a mano. Es justamente esta mezcla tan singular que muchos visitantes sienten como el mágico atractivo de Estocolmo. Sin embargo, nada de esto es nuevo. La novedad es que Estocolmo, durante los últimos años se ha convertido en una de las ciudades más dinámicas y creativas del mundo, donde entre otras cosas podrá disfrutar del diseño, la música, la moda, las compras y la gastronomía.
El ”nuevo” Estocolmo es un fenómeno que recibe gran atención en todo el mundo. Se suele decir que Estocolmo en los últimos diez años ha pasado de ser un pueblo grande a ser una pequeña gran ciudad. En la actualidad Estocolmo es una ciudad con todas las ventajas de la gran metrópoli pero con muy pocas desventajas, con excelentes y cómodas comunicaciones aéreas desde la mayoría de las ciudades europeas.
El Archipielado de Estocolmo
Con sus 24.000 islas, el Archipiélago de Estocolmo es un entorno único para visitar durante todo el año.
En algunas de las islas encontrarás casas pintorescas, restaurantes encantadores y tiendas rurales. Otras islas no tienen ningún tipo de instalaciones para las personas, sólo sus puertos naturales y la vida salvaje. Se puede llegar a la mayoría de las islas con trasbordadores de línea regular desde el centro de Estocolmo. Haz un viaje de un solo día o pasa un par de noches en un hotel o un albergue. No importa lo que hagas, la experiencia será inolvidable. El Archipiélago de Estocolmo ofrece un mundo de oportunidades de vacaciones únicas tanto para los turistas como para la propia gente de Estocolmo.
Hay varias islas totalmente desiertas – perfecto para hacer un picnic o acampar. Y por qué no planear una excursión en canoa o en kayak – cualquier embarcación apta para aguas poco profundas puede abrirte mucho de este mundo mágico de agua, islas y reservas naturales. Hay mucha variación en el Archipiélago, de norte a sur, de este a oeste, de la playa de una isla hasta su punto más alto, pero siempre se respeta la riqueza del mar y la vida de los pájaros.
Ciertas islas son conocidas por sus restaurantes unos con más renombre que otros. La comida que se sirve en el Archipiélago nunca ha sido tan buena como la de hoy en día, y el interés por la cocina tradicional del Archipiélago aumenta a medida que aumentan los turistas en las islas. Se ha incrementado el número de restaurantes y a los clientes se les trata con una mezcla de calidad y tradición. Los productos locales son de una calidad excepcional y a menudo de cultivo ecológico, llenando de inspiración a los muchos chefs talentosos del Archipiélago