Santana, esta población de unos 8.000 habitantes debe su atractivo turístico a unas peculiares casitas triangulares, como barracas pintadas en vivos colores. Si bien es cierto que hoy quedan muy pocas de estas casas, junto a la cámara municipal se exhiben unas reconstrucciones de estos hogares campesinos con un ajuar primorosamente bordado, artesanía en la que son maestras las isleñas.
Situado en la costa norte de Madeira, a cerca de 36Km de Funchal, el concejo de Santana está ubicado entre la agresiva cordillera central y el mar del norte.
La ciudad de Santana constituye una localidad encantadora donde, todavía hoy, es posible encontrar las casas primitivas de forma triangular y techo cubierto de paja, siendo por ello un punto obligatorio de visita turística.
Con un terreno muy fértil, este concejo reúne las condiciones óptimas para la producción de trigo, maíz, centeno y vino.
Para los amantes de la naturaleza, en la zona alta de este concejo, más concretamente en el Parque Forestal de Queimadas, se realizan los más bonitos paseos a pie a lo largo de veredas ladeadas por las famosas levadas, con vistas magníficas y en pleno bosque Laurisilva.
Destacan los paseos que le llevarán hasta Achada do Garamacho, a Caldeirão Verde, a Boca das Voltas, al Pico das Pedras, a la Reserva Naturalda Rocha do Navio y a una interesante formación rocosa de doce metros de altura, que es conocida por el nombre de “Homem em Pé” (Hombre de Pie).
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