La capital de la isla es conocida por Santa Cruz y podemos explorarla a pie ya que la mayoría de las visitas más interesantes están alrededor o cerca de la frondosa plaza central Praça Fontes Pereira de Melo, mejor conocida por Rossio y también alrededor de las dos cuencas de agua adyacentes que solían usarse como reservas acuíferas para los habitantes durante las épocas de sequía. Hoy, han sido reconvertidas en dos lagos municipales, rodeados de flores y de dragos. En la plaza, no se pierdan el gran Ayuntamiento, con sus tres balcones de forja. Al sur de la plaza encontramos un campanario solitario tras el derrumbe en el S XX de las ruinas de la iglesia y el monasterio Franciscano que lo acompañaban. Este conjunto religioso empezó a deteriorarse tras la expulsión de los monjes. A lo largo de las calles que nos llevan al Rossio, bonitas casas solariegas nos recuerdan el esplendor de la isla durante los prósperos tiempos de la viticultura. Al este de los dos lagos (seguimos en el centro) dos iglesias dominan la línea del horizonte, el "skyline" de Santa Cruz: la Igreja de Misericórdia y la Igreja Matriz de Santa Cruz, mucho mayor que la anterior. Esta última, más cercana al mar es la iglesia parroquial. Fue construida en el S XVI y renovada en el XVIII siendo ampliada a tres naves. Su fachada blanca y negra contrasta con el interior y su impresionante altar tallado y dorado y piezas de altar como las de Jesucristo camino de la Cruz y escenas en azulejos; la interrupción de las escenas está relacionada con las alteraciones posteriores de la iglesia. La Igreja da Misericórdia del S XVI , también conocida por Igreja do Santo Cristo por la figura de Santo Cristo dos Milagres que encontramos en el altar principal, cuenta también con un intrincado altar tallado en madera y con pinturas muy interesantes. Durante las celebraciones de la fiesta religiosa más importante de la isla, la Festa do Senhor Santo Cristo, en la segunda quincena de agosto, esta iglesia es el centro de todas las celebraciones religiosas y su Cristo sale en una gran procesión alrededor de la ciudad. Entre otras festividades en esta Festa, hay también corridas de toros, llamadas touradas.
Al norte del ayuntamiento, en dirección al mar encontramos el museo etnográfico Museu da Graciosa, inaugurado en 1982 y que alberga unas 2,500 piezas en tres emplazamientos. Muchos de los objetos del museo principal fueron abandonados por los habitantes que emigraron a los EEUU o Canadá y muchos de estos objetos siguen usándose en las zonas rurales. Merece especial mención la colección de bastones con empuñaduras talladas en hueso de ballena. Otras salas están dedicadas al proceso de elaboración del vino. La segunda parte del museo, el Barração das Canoas Baleeiros -un antiguo almacén ballenero- la encontramos frente al mar a un par de calles al norte del edificio principal. Un viejo ballenero, huesos de ballena, receptores de radio y banderas nos recuerdan los tiempos cuando la pesca de estos mamíferos era permitida en la isla de Graciosa. El Moinho de Vento es un viejo molino restaurado que sigue funcionando y puede ser visitado previa cita. Lo encontramos al sur de Santa Cruz en el pueblo llamado Fontes y es parte, también del Museu da Graciosa.
|