Macedo de Cavaleiros es uno de esos pueblos que invitan a disfrutar de la vida con toda la tranquilidad que uno pueda imaginar. Buenos alimentos y un entorno de fábula. Los bosques que rodean a la población nos atraen para recorrerlos pausadamente por las sendas que los atraviesan en paseos románticos. La naturaleza adquiere aquí su máxima expresión.
El sosiego que proporciona Macedo se sigue experimentando mientras se conduce por la EN 102-IP2, siempre vigilados de cerca por las exuberantes cumbres de la sierra de Bornes, entre las que destaca la cima de Ladaino. Por cierto, al poco de pasar la aldea de Bornes, encontramos a la derecha un desvío que, con dirección Cedaínhos, lleva hasta Mirandela.
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