Gerés, uno de los paisajes más deslumbrantes del país en el Parque Nacional de Peneda-Gerês.
Entre el río Cávado y el río Homem. El primer punto de interés será el Embalse de Lindoso. Cuando baja el nivel de sus aguas aparecen las ruinas del antiguo pueblo de Vilarinho das Furnas, cubierto por las aguas durante casi todo el año. Cuando llegue a Mata da Albergaria será el momento de iniciar el recorrido a pie, pues el acceso de vehículos está limitado.
Vale la pena este paseo hasta Portela do Homem, donde la aventura supera las expectativas. Use los senderos de los pastores, siguiendo las "mariolas", pequeños montones de piedra que indican el camino, y vaya parando en los frescos saltos de agua que irá encontrando. Los recorridos se pueden combinar con escalada, rappel y slide. Si elige la bicicleta de montaña, siga los mojones que señalaban la antigua calzada romana. Su esfuerzo se verá recompensado por el mirador de Junceda, a 950 m de altura, desde donde se ve toda la sierra y algunos pueblos.
En el límite noroeste de la Sierra de Gerês, visite los pueblos comunitarios de Pitões das Júnias y Tourém, que todavía conservan costumbres antiguas. Pitões marca el final del camino. Aun así, todavía hay mucho que descubrir. Saltos de agua y un antiguo monasterio benedictino serán algunas de las sorpresas que se alzan en medio del paisaje.
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