Estoril es un pequeño pueblo costero a las afueras de Lisboa, y que junto a Cascais forman el núcleo veraniego más importante de la costa lisboeta. De un turismo un poco más elitista que el de Cascais, pueblo al que se encuentra pegado, fue residencia de muchos reyes destronados, entre los que destaca Don Juan de Borbón. El reclamo turístico más importante es el Casino Estoril, el más grande de toda Europa. Hay trenes continuamente desde Lisboa. Las playas un poco pequeñas y nada especiales, pero están llenísimas de gente y hay muchas terrazas para disfrute de la jet lisboeta, que pasa allí grandes noches de verano.
Este antiguo poblado de pescadores, se transformó durante el pasado siglo en un lujoso núcleo residencial, gracias a la suavidad del clima de carácter mediterráneo, así como por su proximidad a Lisboa.
Tras la última transformación realizada hace tan solo unas décadas, la vieja villa se ha convertido en centro de interés turístico internacional, habiendo contribuido a ello en gran medida, su consideración por la UNESCO en 1995 como Patrimonio de la Humanidad.
Ciudad de fados y azulejos, de cuestas, callejuelas y tranvías. Ciudad para ver, observar, subir, bajar, curiosear...y bien comer
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