En Castro Marim es de visita obligatoria su castillo, que fue levantado en el siglo XIII y desde el que se disfrutan unas espléndidas vistas de los alrededores. Pero, después de contemplar el paisaje, es hora de volver al asfalto de la EN 122. Vamos camino de Vila Real de Santo António y durante los escasos seis kilómetros que recorremos atravesamos la Reserva Natural del Sapal de Castro Marim y Vila Real de Santo António.
Junto a la carretera contemplamos un vasto humedal que vierte sus aguas al estuario del Guadiana. Pantanos, lagunas, salinas y pastos se suceden junto a la carretera en un espectáculo incomparable. Al llegar a Vila Real, paramos el coche y damos una vuelta por la ciudad. Dicen las crónicas que la población fue fundada a finales del siglo XVIII por el Marqués de Pombal y, por eso, su trazo urbanístico responde a criterios de simetría y funcionalidad.
|