Calabria constituye la punta de la península italiana; limita al norte con la región de Basilicata, al oeste con el mar Tirreno, al noreste con el golfo de Tarento (Taranto), al este con el mar Jónico y al sur con el estrecho de Messina que la separa de la isla de Sicilia.
Desde el punto de vista geográfico presenta una individualidad muy precisa , debida a su posición periférica y casi de aislamiento respecto al resto de Italia, a su forma característica y a su estructura morfológica. De extensión media, posee población algo superior a los 2.000.000 de habitantes, con una densidad bastante elevada, pero inferior a la media nacional.
La Región de Calabria tiene muchos pasajes diferentes. Hay mar, bosque y montañas. Calabria está a sur, en la punta de la bota, lo stivale, formado desde la península italiana. Se pueden practicar deportes invernales o llegar en poco tiempo hasta localidades próximas al mar preciosas.
La estructura morfológica de la Calabria es más bien compleja. El relieve se presenta en general bajo el aspecto de macizos y grupos aislado, separados por valles estrechos o por pasos. En el límite con la Basilicata se alza el macizo del Pollino, que culmina a 2.267 m.s.n.m. en la sierra Dolcedorme, y cuyos contrafuertes llegan al soroeste, hasta el paso del Scalone (740 m.s.n.m.) donde terminan los Apeninos Lucanos y empiezan los Apeninos Calabreses, con la cordillera costera (o Paolana), que se prolonga hasta el curso bajo el río Savuto, entre la franja costera tirrena y el profundo Valle del Crati. Éste último separa La Cordillera Costera de la Sila, estensa región mesetaria que culmina a 1.928 m.s.n.m. en el Botte Donato.
La cadena montañosa de los Apeninos se extiende por toda la superficie de Calabria y proporciona al terreno un aspecto generalmente accidentado, con excepción de algunas llanuras pantanosas y una fértil franja costera.
|