Orvieto surge en lo alto de un risco situado en un bellísimo escenario de campos y viñedos, en el valle del río Paglia. Debido a estas características estructurales, la ciudad constituye un ejemplo muy particular de simbiosis e integración entre la naturaleza y la creación del hombre.
El territorio orvietano era, sobre todo en época medieval, mucho más vasto que en la actualidad. La ciudad-estado de Urbsvetus llegó a su máxima extensión ocupando una franja transversal que iniciaba en el río Tíber y terminaba en el Mar Tirreno. Actualmente, el territorio orvietano se extiende en un paisaje muy característico, constituido por formaciones de basalto y toba, suaves colinas y llanuras que en seguida se transforman en el pre-Apenino; un paisaje constitudo por densos bosques y campos cultivados interrumpidos por la viñas donde se obtiene el buen vino de Orvieto.
La obra architectónica más importante de la ciudad es el Duomo, construido entre 1290 y 1320, de estilo Gótico-Románico con la fachada realizada en marmol y mosaicos. En su interior, se pueden observar los frescos de la Capilla de San Brizio realizados por Luca Signorelli en 1499.
Cerca del Duomo se encuentra el Palacio Soliano, ex-residencia papal que hoy es la sede del Museo de Arte Medieval. Pertenece, en cambio, a las primeras décadas del Cinquecento, la estructura architectónica del Pozo de San Patrizio de Antonio de Sangallo, que se caracteriza por su famosa escalinata con forma de doble hélice que conduce al pozo. Otro museo interesante es el museo dedicado al escultor contemporáneo Emilio Greco, autor de las puertas nuevas del Duomo que fueron realizadas en 1968.
A los pies del risco sobre el que surge la ciudad, se pueden visitar los restos archeológicos de las Tumbas Etruscas. Y para terminar la visita de Orvieto, en el barrio medieval de la ciudad, existe una ruta subterránea muy sugestiva donde se encuentran grutas que contienen hallazgos archeológicos descubiertos recientemente.
El territorio que circunda Orvieto se caracteriza por una naturaleza verdaderamente rica y variada. El Oasi di Alviano se encuentra a 30 km de Orvieto y es un lugar ideal para la nidificación de numerosas especies de aves migratorias, como grullas y halcones pescadores.
En el interior de este parque, dirigido por el WWF que además organiza talleres didácticos con colegios, se pueden recorrer diferentes rutas y hacer birdwatching aprendiendo al mismo tiempo a conocer un habitat lleno de vida pero con un delicado equilibrio biológico.
Además, Orvieto comparte con Baschi el bonito lago de Corbara el cual presenta bosques frondosos de pinos y de maquia mediterranea que se esparcen a lo largo de la orilla formada por pequeños fiordos y meandros. Desde la orilla de Baschi salen excursiones en canoa y en kajak; quien prefiere el trekking puede recorrer la ruta que empieza en Titignano y llega a la Roccaccia desde donde se puede disfrutar de un hermoso panorama.
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