Situada en la confluencia de los valles de Elvo, Oropa y Cervo, Biella está formada por tres núcleos urbanos: Biella Piazzo, la parte alta de la ciudad; Biella Piano, situada en la orilla derecha del torrente Cervo, y Biella Chiavazza, en la margen opuesta. Biella, cuyos orígenes son antiquísimos, ha vivido importantes acontecimientos históricos: dos de sus ciudadanos, Alfonso La Marmora y Quintino Sella, destacaron en el Risorgimento. En 1927, Biella entra en el territorio administrativo de Vercelli. Tendrá que esperar hasta 1996 para ser capital de provincia. Entre los testimonios históricos y artísticos más importantes, hay que mencionar la catedral, construida en 1402; el claustro del renacimiento del antiguo convento de San Sebastiano, actual sede del Museo del Territorio; el baptisterio, uno de los monumentos más representativos del arte románico-lombardo, erigido en la segunda mitad del siglo X sobre los restos de un pequeño sepulcro romano; el Palazzo Scaglia, mansión del siglo XVI; el Palazzo della Cisterna, y el Palazzo Ferrero della Marmora, residencia histórica perteneciente a la homónima familia que ha dado a Italia hombres insignes en la religión, la política y la guerra.
Biella también es una ciudad moderna que no descuida a los jóvenes, ni su formación universitaria y profesional. Un papel importante lo desempeñan la Città Studi, uno de los centros de estudios industriales más importantes de Italia, y la Fondazione Pistoletto-Cittadell’arte que, dentro de un antiguo establecimiento textil, ofrece un amplio panorama de las últimas tendencias artísticas.
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