Capital de la provincia y de la Región Molise, situada en la ladera oriental de los montes del Matese, entre los valles de los ríos Bifenio y Fortore, a una altitud de entre 700 y 800 metros, la ciudad se desarrolló durante la época longobarda alrededor de un castillo, que perteneció primero a los condes de Molise (siglos XI y XII), luego a los Monforte (siglos XIV y XV), convirtiéndose después en feudo de los Gonzaga y, finalmente, en propiedad de los De Marinis y de los Carafa. En 1656 la ciudad fue arrasada por una terrible peste. En 1728 fu incorporada al Reino de Nápoles y poco después sus habitantes erigieron la nueva ciudad un poco más abajo, hacia la llanura, llamándola Campus bassus.
Actualmente, la parte moderna de la ciudad se expande precisamente hacia el valle y destaca por sus amplias plazas, calles rectas y jardines. Se recomienda visitar las iglesias de San Giorgio (siglo XII), San Bartolomeo (siglo XIV) y Sant' Antonio Abate (siglo XVI). Son monumentos de interés: la catedral neoclásica, el Museo Samnita, el colegio "M. Pagano" (1800), el monumento al patriota molisano Gabriele Pepe (1779-1849), el Sagrario de los Caídos. La fecha de fundación de la Iglesia de "Santa Maria del Monte" no se conoce, aunque se cree que fue construida para dar sepultura a los miembros de las familias feudales de cuya protección disfrutaba. El 25 de mayo de 1905, el santuario fue encomendado a los Padres Capuchinos, habiendo quedado la orden reducida a muy pocos religiosos, la mayor parte de ellos ancianos. También la iglesia, que permanecía guardada por un ermitaño, les fue encomendada para que fuera convenientemente utilizada y respondiera cada vez mejor al culto y las necesidades espirituales de los fieles, prestando asistencia paternal, constante, inteligente y eficaz.
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