Cagliari es la capital de Cerdeña, además de la localidad de mayor tamaño de la isla. Esta animada ciudad tiene mucho que ofrecer: un buen número de lugares de interés histórico que conviven con un ambiente de gran modernidad. La ciudad se construyó sobre siete colinas y data de la época de los fenicios y los púnicos. También posee muchas ruinas romanas. Igualmente, se pueden ver numerosos restos de las invasiones españolas y pisanas de la isla durante los primeros siglos del pasado milenio.
El puerto de Cagliari fue durante muchos siglos la principal puerta de entrada a la isla, a través de la que llegaron muchos pueblos y culturas. La zona cercana al puerto, conocida como Marina, es un fantástico lugar de encuentro, ya que en ella hay gran cantidad de restaurantes, cafeterías y bares. No muy lejos se encuentra la playa Poetto, una de las más bellas de Cerdeña, donde podrá ver a los habitantes de la isla disfrutar de sus vacaciones junto con los muchos turistas que acuden a sus costas.
Dado que es la puerta de entrada a Cerdeña, desde Cagliari se llega rápidamente a cualquier lugar de la isla, que en realidad sólo puede explorarse en coche. La isla es ideal para los viajeros que prefieren hacer un turismo más activo, puesto que se puede pasear, realizar marchas, pescar, montar a caballo y cazar. Los que se decantan por unas vacaciones más relajadas tienen a su disposición las numerosas playas, que tampoco son un mal lugar para los que desean dedicarse a navegar, hacer surf, bucear con escafandra y bucear con tubo.
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