Al sureste de Grecia y con una población de 200.000 habitantes, se encuentra la ciudad de Patras, una de las más bellas y la tercera más grande del país heleno y que ha sido recuperada del olvido tras su reciente elección como la Capital de la Cultura Europea 2006, en la asamblea general de la ECCM. La ciudad se extiende a lo largo de la costa y constituye en la actualidad un importante centro comercial gracias a su puerto, siempre rebosante de actividad.
Patras es una urbe cargada de historia, como atestiguan sus más de 3.000 años de antigüedad. La región fue en su origen ganadera pero durante la invasión romana se convirtió en un importante puerto. Fue precisamente en este periodo, en concreto durante el reinado del emperador Nerón, cuando San Andrés llegó a la ciudad para predicar el cristianismo. Allí fue crucificado, convirtiéndose en mártir. Desde entonces, fue considerado protector de la ciudad e incluso ahora hay una iglesia construida en su honor, en el lugar exacto de su crucifixión.
Durante el periodo bizantino, Patras continuó siendo un importante puerto además un centro industrial. En el año 1460 comenzó la primera invasión turca que finalizó dos siglos más tarde, en 1687. Durante este periodo, la ciudad vivió un periodo de decadencia aunque, a partir de 1715, se produjo su renacimiento, hasta tal punto que en el siglo XVIII se convirtió en una próspera urbe cuya economía se basaba en la agricultura y el comercio. Posteriormente Patras jugaría un papel muy activo en la lucha por la Independencia contra los turcos en 1821.
En la actualidad Patras está dividida en dos: la parte alta y la parte baja. La parte alta es la más vieja y pintoresca, aunque la baja cuenta con plazas muy atractivas como la de Psila Alonia o la de Georgiou I. Además, hay gran variedad de edificios neoclásicos como el teatro Apollon, en esa misma plaza. Otro de los emblemáticos es el Town Hall, que actualmente alberga la sede central de la Asociación Local del Comercio (Local Traed Association).
Uno de los monumentos más antiguos e interesantes es el Roman Odeon, ubicado en la parte alta de la ciudad. Este teatro, más antiguo que el de Atenas, que data del 160 antes de Cristo, fue reconstruido y ahora se usa como teatro al aire libre para actuaciones y conciertos durante la época estival.
Coronando la ciudad se encuentra otro de los emblemas de la ciudad: el castillo en ruinas. Una reliquia de la invasión veneciana entre 1687 y 1715 y que ahora se utiliza como jardín público.
Patras completa su oferta turística con numerosas exposiciones y actividades culturales, centros comerciales, cafés pintorescos, pubs, discotecas y restaurantes. Además, uno de sus principales atractivos turísticos es su carnaval, que tiene lugar cada año de febrero a marzo. De hecho es uno de los más famosos del mundo por detrás del de Río de Janeiro y Venecia.
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