Llangollen, con su mercado ajetreado, se encuentra en el llano de un valle justo debajo del impresionante Horseshoe Pass (puerto de montaña).
Famoso por el International Music Eisteddfod, un festival internacional de música que se celebra en julio, Llangollen entusiasmará a los visitantes por la gran variedad de atracciones, los alojamientos de calidad y los restaurantes en los que le servirán las auténticas especialidades galesas.
Si se aventura por la campiña, encontrará un montón de posibilidades para salir de excursión, montar a caballo o ir de pesca. En el pueblo puede tomar el Llangollen Railway, un tren de vapor restaurado que cubre el trayecto de quince kilómetros entre Llangollen y Carrog a través de la campiña.
Si prefiere explorar la región en barco, su punto de partida es el Llangollen Wharf (embarcadero), desde donde podrá realizar un recorrido por el canal en barcas arrastradas por caballos. Otra posibilidad son las estrechas barcas que navegan por el acueducto de Pontcysyllte, obra de Thomas Telford, que se erige 40 metros por encima del río Dee.
Plas Mawr es una visita imprescindible. Se trata de una mansión rodeada de jardines que en su día acogió a las «Ladies of Llangollen». Actualmente todavía conserva la decoración gótica y los artesonados de caoba introducidos por las «ladies». Desde 1780 este magnifico edificio tiene sus puertas abiertas a los visitantes.
En cuanto al alojamiento, tiene a su disposición hoteles, casas de huéspedes, Bed & Breakfast y granjas. Pasar unos días en Llangollen y el valle de Dee es una experiencia que le dejará boquiabierto.
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