La región es un sueño para los enamorados de los castillos, pero también para los aficionados al golf, los excursionistas y los amantes de la pesca de agua dulce. Los sibaritas también encontrarán magníficos productos locales y restaurantes excelentes.
Es imposible obviar el patrimonio que legaron los ocupantes más antiguos de la región. La historia se respira por doquier: el anfiteatro romano en Caerleon, el Castillo fortificado de Raglan, las ruinas de la abadía de Tintern...
Los aficionados al golf se sentirán en el paraíso: nada menos que 18 campos a su disposición, entre ellos el prestigioso centro turístico Celtic Manor, que cuentra con el campo de golf Wentwood Hills, lugar donde en 2010 se celebrará la Ryder Cup.
Los amantes de las actividades al aire libre tampoco se sentirán defraudados. En la zona hay dos rutas nacionales con casi 2.000 kilómetros de senderos para excursionistas a lo largo de los meandros de los ríos y la accidentada orografía de las Black Mountains.
Las tranquilas aguas del río Wye forman una frontera natural entre Gales e Inglaterra, y son también un lugar único para la pesca de agua dulce. El río es famoso por el salmón y la trucha. Además, al final de la primavera podrá degustar la especialidad local: las angulas.
La región es rica en productos naturales procedentes de los viñedos, los mercados y las granjas, una rica variedad de alimentos de primera calidad que nutren a los excelentes restaurantes locales. |