Franco Condado es una región al este de Francia, enclavada entre la Borgoña francesa y Suiza, es reconocida por sus paisajes y monumentos, tanto como por sus industrias y el elevado respeto por la naturaleza.
La superficie de esta región es de 16.190 km2, dividos en cuatro departamentos: Doubs, Jura, Haute-Saone y Territorio de Belfort con una población de 1.100.000 habitantes.
La altura máxima es el pico Crêt Péla, de 1.500 metros, y el 40% de su superficie se encuentra cubierta de bosques.
El Franco-Condado es una región de agua, de bosques de abetos y de grandes espacios protegidos, como por ejemplo los Parques regionales de Haut Jura y de los Ballons de los Vosgos.
El abanico económico es amplio, pasando por la silvicultura, la relojería (el 85% de los relojes franceses) o la viticultura (86.000 hectolitros anuales).
Este gran macizo montañoso ubicado entre Francia y Suiza ofrece una gran variedad manifestaciones culturales, artísticas y deportivas. Es famoso por sus paseos a pie. Sus paisajes campestres y floridos le dan un toque de elegancia, calma y quietud. El Valle de Saône se puede recorrer en canoas o lanchas a través de sus riveras y de sus esclusas para visitar sus fuentes, museos, abadías, iglesias y castillos.
A pesar de que la región de Franche-Comté se encuentra muy lejos de las costas, la naturaleza a dado sin embargo un sin número de lagos que hacen felices a todos los amateurs de la vela, del ski acuático, de las regatas y casi todos los deportes acuáticos.
Enclavado en el corazón de una curva del Doubs, donde se vive bien, Besançon ha sabido sobrevivir en el tiempo, sin sacrificar su excepcional patrimonio. Besançon capital de esta región, es considerada la primera ciudad verde de Francia, símbolo de diversas tecnologías, lugar de impresionantes catedrales, iglesias y capillas. |