Las regiones de Champagne y Las Ardenas están formadas por los departamentos de Ardenas, Marne, Aube y Haute Marne.
En estos llanos muchas de las grandes batallas de la historia europea se han luchado, incluyendo muchas en la Primera y Segunda Guerras Mundiales. Ardenas fue conocido alguna vez como el 'país arbolado' donde Carlo Magno cazó ciervos, verracos salvajes, pájaros y jugó en los bosques ahora desaparecidos.
Tienen tres ríos principales:el Sena, el Aube y el Marne. El valle del Marne, que está situado entre Ferté-sous-Jouarre y Epernay es uno de los más bonitos de Francia. Los bosques de haya, abedúl, roble y olmo cubren la alta tierra, las viñas y los árboles frutales arrellanan a través de las cuestas y el maíz y los girasoles se agitan en los pequeños valles protegidos. Los valles forman un oasis largo, fresco y verde, adornados de pueblos con casas de techos rojos. Epernay es la capital del champagne. Aproximadamente 115 km. de galerías subterráneas almacenan las botellas de champagne que suelen dormir allí tres años hasta que la bebida ha tomado cuerpo. Además del champagne la región destaca por un excelente vino blanc de blancs que tiene muchas de las características de la champaña.
En 496, Clovis, el primer rey de Francia, fue bautizado en la ciudad de Rheims tiene una catedral donde fueron coronados muchos reyes de Francia, desde Luis VII, hasta Carlos X. Rheims y su catedral han sido destruidas y reconstruidas muchas veces a través de los siglos. La Iglesia de San Rémi, más antigua incluso que la catedral, es mitad románica y mitad gótica. Es una obra remercable, de gran tamaño, comparable en ésto sólo con Nuestra Señora de París, y en sus suburbios existen muchas cavas de champaña. Otra catedral que destaca por un estilo gótico puro del siglo XII es la Catedral de St Etienne en Châlons-sur-Marne. Cerca de allí, la pequeña ciudad de St Ménéhould, casi destruido en 1940, merece una visita no sólo por su especialidad gastronómica más original 'pie de cerdo con carpa' si no también para contemplar el escenario de los eventos que ocurrieron en 1791 cuando el rey Luis XVI, que huía de París, fue reconocido y denunciado por uno de los habitantes del pueblo. |