Reims es la capital de la Champaña, un territorio famoso por la cuidada bebida que lleva su nombre. Tiene algo más de 200.000 habitantes, y cuenta con un magnífico casco urbano en el que aún se aprecian detalles valiosos del pasado.
Las guerras han dañado su estructura urbana y su patrimonio, lo que aprecia en su principal monumento, la catedral, cuyas vidrieras sufrieron los destrozos bélicos.
Turísticamente, la ciudad no está suficientemente valorada. Para muchos es sólo una parada del camino en el viaje a París. Pero el viajero sensible al arte comprende que los dos grandes monumentos de Reims, la catedral y Saint-Remi, son modelos en su género y merecen ubicarse entre los mejores trabajos artísticos realizados por el hombre.
Para conocer la ciudad es aconsejable una jornada completa.
Dos mil años de densa vida han hecho de Reims una ciudad clave de la historia de occidente.
Ésta es la ciudad donde se coronaban los reyes de Francia, una urbe que muestra al visitante un elenco magnífico de monumentos Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Entre ellos destacan la magnífica catedral gótica y la gran abadía de Saint-Remi, una de las joyas poco conocidas del románico final.
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