La historia de Bordeaux es una de vino y rosas. Desde el s. III a.C., cuando fue fundado por los romanos comenzó a disfr de una reputación favorable gracias a los viñedos. Es la ciudad del Rey Henry II de Inglaterra, que se casó con Eleonor d' Equitane para controlar la región de Bordeaux. Con el matrimonio, él tomó el control y empezó el auge del vino de Bordeaux en el resto del mundo. Ahora, el vino de la zona es famoso y las uvas son unas de las más cotizadas del mundo.
Hoy en día es una ciudad universitaria y tiene alrededor de 600.000 habitantes. Durante la turbulenta historia de Francia, Bordeaux ha sido la capital tres veces: durante la guerra Franco-Prusiana de 1870-71; luego al principio de la Primera Guerra Mundial (1914) y
después durante dos semanas en 1940.
Haga con Bordeaux lo que hace con su vino, saboréelo. Ahora clasifíquelo como usted desearía su clarete y estaría buscando una cosecha con mucho carácter, y un perfecto acabado redondeado que le deja con ansias de más. Escondido en el sur oeste de Francia, Bordeaux es una ciudad del imponente siglo XVIII, una deliciosa mezcla de fachadas de piedra blanca, típicas calles adoquinadas y elegantes avenidas. Debe su renombre a la gran comunidad universitaria y al gran potencial para ir de compras, y nada hay que decir acerca de la increible vida nocturna que asegura abundantes oporutnidades para probar el susodicho trago.
La Revolución y la Resistencia una vez fueron fuertes en Bordeaux y hoy en día sus museos, fuentes y plazas viven para contar los cuentos con sus formas y figuras. Pero alguna gente viene aquí sin explorar los alrededores… visite el pueblo medieval en lo alto de la colina de St-Emilion, posado sobre los viñedos, o las largas playas de arena de la costa atlántica. El Bassin d'Arcachon también merece la pena ser visitado, no solo como un grandioso lugar para probar ostras sino también por su duna de arena que avanza lentamente. Y sí, desafíe lo que le decimos, las sutilmente onduladas colinas de Médoc y Margaus son hogar de algunos impresionantes châteaux y bastante refrescantes viñedos.
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