Aix-en-Provence es una ciudad termal de origen romana bautizada "Ville d’Eau - Ville d’Art". Esta ciudad pintoresca es famosa en parte gracias a unos de sus hijos, el pintor Paul Cézanne. Al compás de los siglos, numerosos otros artistas fueron seducidos por la luz de esta ciudad. Sus estrechas callejuelas, sus fachadas multicolores, sus fuentes y sus mercados atraen visitantes del mundo entero. Aix-en-Provence es una ciudad universitaria joven, viva y animada que cuenta con alrededor de 30000 habitantes. El patrimonio natural y cultural que lo rodea se dedica también a los descubrimientos: las ciudades históricas de Arles, Avignon y Nîmes, la Côte d’Azur, los lugares naturales de Camargue, del Lubéron, de las Gorges du Verdon y por supuesto del Monte Sainte-Victoire que hace el orgullo de los aixois, las playas y las « calanques » del Mediterranneo que están a 30 minutos.
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