La Comunidad Valenciana (en valenciano Comunitat Valenciana) es una comunidad autónoma de España situada en el este de la Península Ibérica. Bañada por el mar Mediterráneo, está formada por las provincias de Alicante, Castellón, y Valencia.
El territorio, que coincide en su mayor parte con el histórico Reino de Valencia, ha recibido diversas denominaciones a lo largo del tiempo: así, a finales del siglo XIX se conocía como Región Valenciana y a partir de los años 60 se ha venido empleando la forma no oficial de País Valenciano. También se usan los términos antiguo Reino de Valencia y por abreviar Valencia, aunque este último puede llevar a confusión con la ciudad de Valencia o con la provincia de Valencia.
Esta bella región, mediterránea por excelencia, goza de más de 500 kilómetros de costa y algunos islotes. Su territorio ocupa, aproximadamente, la franja litoral comprendida entre los ríos Ebro y Segura y, por el oeste y sur, lo delimita el Sistema Ibérico y las Sierras Subbéticas.
Su clima es cálido y seco, alterado solamente por las lluvias otoñales, ocasionalmente torrenciales. Su naturaleza es la propia del ecosistema mediterráneo, aunque presenta grandes contrastes según se adapte a medios tan diferentes como los humedales, las dunas, la alta montaña, las estepas o los bosques, por lo que vegetación y fauna son muy variadas. La región cuenta con once Parques Naturales de gran valor ecológico, con una importante reserva de aves.
La brillantez de sus fiestas, como las Las Fallas, cuyo origen se pierde en el tiempo, o las Fiestas de Moros y Cristianos, declaradas de interés turístico internacional, y que conmemoran las batallas que fueron tan frecuentes en este litoral, son atractivo suficiente para visitar sus latitudes. Su artesanía, rica y abundante en manifestaciones, se puede apreciar en importantes ferias como La Mostra de Artesanía de Altea.
La gastronomía valenciana ha trascendido internacionalmente por su plato más conocido La paella, pero no podemos reducirla a ésto, cuando, tan sólo en platos hechos a base de arroz, se cuentan más de cien recetas. La cocina con aromas de montaña en sus ollas, chacinas, morteruelos y gazpachos cárnicos típica en la zona de interior, alterna con la de la costa de pescados y mariscos. Sus mundialmente conocidos turrones o su horchata, bebida elaborada con chufa triturada, agua y azúcar, contribuyen a su fama gastronómica.