Esta comunidad, frontera natural con Francia por los Pirineos Centrales, ofrece una tierra y un paisaje excepcional que sorprende al viajero por sus extremados e impresionantes contrastes.
Uno de los rasgos más característicos del medio físico aragonés es el agua, que forma multitud de lagos glaciares, que surgiendo en sorprendentes cascadas, talla en las rocas de alta montaña impresionantes hoces, gargantas y cañones.
Hacer un recorrido por sus paisajes y visitar sus estaciones de montaña nos permitirá ejercitar deportes de invierno, o conocer de primera mano la fauna y flora que permanece aún virgen en estos parajes. Conocer sus fiestas tradicionales, su folclore vivaz, y su artesanía es otro de los atractivos que proporciona esta extraordinaria comunidad.
Su gastronomía esta prestigiada por la bondad de sus materias primas y la autenticidad de su cocina tradicional, con platos muy variados a base de carnes y verduras, sin olvidar sus postres y ricos vinos.
Aragón es en definitiva una de las regiones de España, aún por descubrir para el turista, y precisamente por ello donde uno se encontrará fascinantes sorpresas.
Clima
El mapa térmico aragonés está claramente determinado por la altitud. En el centro de Aragón, a menos de 200 metros sobre el nivel del mar, la media térmica anual se sitúa en los 14-15º. Por encima de los 500 metros, en muelas y somontanos, hay ya un descenso de hasta dos grados, mientras que las temperaturas medias están entre los 11º y 12º en las montañas, entre los 600 y 1000 metros. Por encima de esta altura la isoterma no pasa de los 10º. Según esta escala son cinco las regiones térmicas aragonesas: clima muy frío del Alto Pirineo, frío del Pirineo interior, Gúdar y Albarracín, templado del resto del Pirineo y serranías ibéricas, subcálido de somontanos y depresión central, y muy cálido de la depresión de la confluencia de los ríos Martín-Ebro, de Sariñena y el Matarraña medio. |