Alicante tiene mucho que aportar dentro de la Región Valenciana, y como uno de los más visitados destinos turísticos de España y del mundo.
Es un sol de ciudad donde se puede disfrutar extensamente de la vida en su más amplio sentido: pasear por sus populosas avenidas, recogerse en lo recoleto de sus plazas, como la de los Luceros, Gabriel Miró, Canalejas... Y desde ahí hasta la Plaza del Mar, recorrerse el mayor de todos los paseos de nuestro país, la Explanada, bordeada de palmeras. Para luego acercarse a tomar un baño en las aguas de su Playa del Postiguet, o incluso navegar a la cercana isla de Tabarca.
Tiene una rica cultura que se refleja en sus monumentos civiles y religiosos: la Casa Consistorial, el Castillo de Santa Bárbara, la Plaza de Toros, la Casa de las Brujas, el Teatro Principal, la Catedral de San Nicolás (donde está la Virgen del Remedio), el templo de Santa María o el monasterio de Santa Faz.Y para ver los restos y vestigios de ese pasado histórico, nada como una visita a sus variados museos, pues puede disfrutarse desde el más moderno arte contemporáneo en La Asegurada, hasta los más antiguos restos del pasado en el Museo Arqueológico (MARQ). Y también la Colección Capa de escultura, los Pozos de Garrigós y el Museo de las Hogueras de San Juan.
Después de tanto ajetreo es conveniente una parada y el solaz del cuerpo con una buena comida. La gastronomía alicantina es tan variada y rica, y los lugares donde disfrutarla tan emblemáticos, que el mayor problema es elegir. Luego, con las fuerzas repuestas, no puede perderse otros lugares de interés de Alicante, como el casco antiguo y el puerto.
Alicante también posee las mejores fiestas de luz, color y sonido de España. Las Hogueras de San Juan son una explosión de colorido, tradición, pólvora, pasacalles y monumentos fogueriles incomparable. Pero también destacan las populares fiestas de Moros y Cristianos en el barrio de San Blas y la festividad de Semana Santa, plenas de sentido religioso y tradiciones. |