Soria es una de las provincias que compone la Comunidad de Castilla y León. Sus pueblos tienen un estilo propio, son pequeños y en ellos aún perviven las casas tradicionales.
Poblada desde la Edad de Piedra -aunque el origen de sus habitantes es romano-, Soria es una provincia con una larga historia a sus espaldas. Es, además, un lugar tranquilo, ajeno al ruido de la civilización moderna; la naturaleza, la flora y la fauna conviven en armonía con sus monumentos, la gran mayoría de estilo románico.
Algo importante ha de tener esta provincia cuando poetas tan emblemáticos como Unamuno o Machado han hecho de sus virtudes versos para sus poemas. Únicamente el duro invierno de estas tierras puede ser el responsable de que una visita a Soria no sea del todo perfecta, al menos para aquellas personas que no están acostumbradas a temperaturas bajo cero. Por ello, recomendamos realizar esta ruta en época estival.
Soria, pequeña pero rica artísticamente Situada al abrigo de dos cerros, el Castillo y el Mirón, esta ciudad y su historia está intensamente ligada al río Duero. Pero también se encuentra muy estrechamente ligada al Románico español, estilo artístico que impregna muchos de sus edificios monumentales. Punto de partida y primera parada, sin duda, no decepcionara a quien emprenda esta ruta
Muchos son los monumentos que se ubican en las tradicionales calles de la ciudad de Soria y algunos de ellos son de obligada visita para el viajero. La iglesia de Santo Domingo, declarada Monumento Nacional y de estilo Románico, es uno de ellos. Este templo, construido en la segunda mitad del siglo XII, posee una fachada considerada la más rica y completa de todas las fachadas románicas españolas. Tampoco hay que marcharse de esta ciudad sin visitar la iglesia, también románica, de San Juan de la Rabanera y también declarada Monumento Nacional, el palacio de los Condes de Gómara, una joya de la arquitectura civil de Soria e igualmente declarada Monumento Nacional, la ermita del Mirón, con una ornamentación en su interior de estilo barroco que es imprescindible visitar, o los arcos de San Juan de Duero, Monumento Nacional y uno de los más originales del arte románico español. Fue un antiguo monasterio del que, en la actualidad, sólo se conserva el claustro románico -aunque con influencias mudéjares- y la iglesia. |