Capital: Hanóver
Superficie: 47.618,24 km²
Población: 7.998.302
Densidad: 168 hab/km²
El estado de Baja Sajonia, el segundo Estado federado alemán en superficie, se extiende desde las islas frisias orientales del Mar del Norte (Borkum, Juist, Norderney, Baltrum, Langeoog, Spiekeroog y Wangerooge), hasta las montañas del Harz. Entre estos dos extremos se encuentran la gran aglomeración urbana
en torno a Hannover (sí, la ciudad de la Expo2000), la solitaria región de las landas y las llanuras de la Hildesheimer Börde con los labrantíos más fértiles del país.
Es, por extensión, el segundo estado de Alemania. Más grande que Suiza, ocupa el noroeste de Alemania, entre la costa norte –incluyendo las Frisias Orientales–, y las montañas Harz, en cuyo epicentro se halla la ciudad de Hannover. Es aquí donde encontramos el Altes Land (tierra antigua), la mayor extensión de frutales de toda Europa, especialmente bello cuando se produce la floración de los manzanos; el "triángulo húmedo" entre las desembocaduras de los ríos Elba y Weser y el puerto pesquero de Cuxhaven.
Baja Sajonia dispone de la mayor red de bicisendas de toda Alemania. Algunas ciudades de interés histórico son Hildesheim –centro del imperio de los Otones–, Bardowick y Brunswich, una importante ciudad comercial durante la Edad Media. Las dos terceras partes de sus tierras se dedican a la agricultura y la ganadería, si bien disponen de potentes industrias como la química y la automovilística.
Hannover es uno de los epicentros económicos del país, ahora revalorizado gracias a la celebración de la Exposición Universal del año 2000. Fue totalmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial. Los edificios más emblemáticos son el Opernhaus, de estilo neoclásico, el Altes Rathaus (antiguo ayuntamiento) y el Marktkirche (iglesia del mercado), construido en el siglo XIV con una torre que es el emblema de la ciudad.
Volkswagen es el mayor fabricante de automóviles de Europa y uno de los más importantes del mundo. Tiene su sede central en la ciudad de Wolfsburg, Baja Sajonia.
Las dos grandes ventajas de Baja Sajonia para competir como lugar de negocios son su céntrica situación dentro del mercado europeo, especialmente tras la ampliación de la Unión Europea (UE) en 2004, y una destacada infraestructura.